El cumplimiento debe partir de la realidad de la empresa y de la regulación vigente.
Se revisan actividad, ingresos, sector, contrapartes, operaciones, canales y demás factores relevantes para determinar obligaciones y nivel de exposición.
El acompañamiento puede incluir políticas, manual, matriz, procedimientos de debida diligencia, beneficiario final, PEP, listas, capacitación, oficial de cumplimiento y seguimiento, según el caso.
