No todas las empresas tienen la misma obligación ni el mismo nivel de exposición.
La primera etapa consiste en identificar qué regulación sectorial aplica, si existe obligación, qué componentes ya están implementados y cuáles son las brechas.
A partir de ese diagnóstico se estructuran políticas, metodología de riesgo, debida diligencia, segmentación, señales de alerta, capacitación, reportes y seguimiento según corresponda.
