Los conflictos laborales requieren hechos, documentos y tiempos claros.
Antes de recomendar una reclamación, conciliación, defensa o proceso, revisamos la relación laboral, comunicaciones, pagos, reglamentos y antecedentes relevantes.
Para empresas, el enfoque incluye prevención de contingencias, documentación de decisiones y acompañamiento a procesos disciplinarios o terminaciones. Para trabajadores, incluye análisis de derechos, acreencias, estabilidad y vías de reclamación.
