Un proceso de estudio de confiabilidad personal debe ajustarse a la finalidad y al nivel real de riesgo.
Evaluación estructurada de identidad, antecedentes permitidos, referencias y coherencia de información para una finalidad legítima.
Definimos previamente qué información es pertinente, qué autorizaciones se requieren, qué fuentes pueden consultarse y cómo se documentará el resultado.
